PSOE: FÁBRICA DE DELITOS

PSOE: FÁBRICA DE DELITOS

PSOE: FÁBRICA DE DELITOS

El pasado miércoles 9 de diciembre entregamos en el Juzgado de Instrucción nº 2 de Valdepeñas el escrito de acusación formal contra los miembros de un tribunal de oposición designados por el ayuntamiento de Valdepeñas para seleccionar a su arqueólogo municipal. Este escrito fue registrado no cuando yo quise, sino dentro del plazo legal de diez días legal tras el cierre de la fase de instrucción del proceso judicial penal abierto por la ilegal concesión de una plaza de arqueólogo municipal a Julián Vélez Rivas en 2006.

Como está judicialmente acreditado, Vélez resultó favorecido por el ayuntamiento en aquel proceso selectivo. Sus méritos y exámenes fueron hipervalorados por el ayuntamiento, a la vez que los míos eran infravalorados, según sentencia firme del Tribunal Superior de Justicia de Castila-La Mancha de 2010 en un caso ya cerrado. Gané aquel pleito al ayuntamiento. Ese mismo tribunal sentenció que el ayuntamiento de Valdepeñas regido por el socialista Jesús Martín me había causado daños morales ya en aquel momento (2006), y también que habían desobedecido una sentencia anterior de ese mismo tribunal que impedía convocar un concurso-oposición en la forma ilegal y corrupta que se hizo.

Por ello en 2010 se abrió una causa penal contra los responsables de aquella ilegalidad y del daño causado. La investigación del delito se ha prolongado cinco años y mantuvo imputado al alcalde de Valdepeñas varios años. El Fiscal del Tribunal Supremo vio en él “indicios muy claros de la comisión de un delito por parte del querellado” y calificó de “varapalo al Ayuntamiento” las sentencias del TSJ CLM existentes. También afirmó que “la actuación del alcalde no es un mero yerro; no es una actuación sin relevancia penal; se trata de una decisión contraria a Derecho, contraria a una decisión jurisdiccional firme que así lo acordaba, causante de un grave perjuicio para quien lleva litigando diez años para competir en condiciones de igualdad para una plaza en el Ayuntamiento; y realizada con pleno conocimiento de que ese actuar contradecía frontalmente lo que habían decidido los Tribunales. (…) Se ha producido un abuso intolerable de las facultades del alcalde, con una decisión arbitraria, ajena al sometimiento obligado a la ley y al Derecho. (…) El escarnio al que se ha sometido al perjudicado con estas decisiones es patente“. Para sorpresa de casi todos Jesús Martín fue absuelto por el Tribunal Supremo, mediante un controvertido auto del magistrado instructor, Marchena, después de que el ayuntamiento de Valdepeñas pagará abultadas sumas de dinero a un bufete de abogados -Garrigues Walker- que contrató acto seguido para dar unas conferencias por no se sabe cuánto dinero al instructor que, seguidamente, absolvió a Martín, según informaron los medios de comunicación.

La Juez Titular del Juzgado de Instrucción nº 2 de Valdepeñas y la Fiscalía de Ciudad Real intentaron por su parte varias veces cerrar el caso, en favor también del ayuntamiento de Valdepeñas. Sin embargo, afortunadamente para quienes aún creemos en que existe gente decente administrando Justicia, sus propuestas fueron corregidas por la Audiencia de Ciudad Real, que en verano de 2015 ha dictaminado que lo sucedido en este ayuntamiento del PSOE “se trata de una de las modalidades de agresión más peligrosas, que suponen una transgresión o incumplimiento de la normativa administrativa por completo injustificada”. De esta forma se ha concluido la fase de instrucción, o investigación, de este caso.

 

Tras ser entregado nuestro escrito de acusación la pasada semana, Jesús Martín ha difundido que estoy imputado porque dice que quizás pudiera yo haber causado daños a unos restos arqueológicos (él lo menciona con la más sonora y ambigua frase ‘daño al Patrimonio’). Asegura tener grabaciones de mi acción realizadas por una cámara de seguridad, y pone en duda la profesionalidad y metodología científica de mis trabajos. Una vez más debo salir públicamente a desmontar sus agresiones y mentiras, una por una.

 

En la legislación vigente no existe la figura de imputado. O se está investigado (tras una denuncia) o se está encausado (tras la investigación de la denuncia, cuando el órgano judicial imputa directamente la participación formal de alguien en un delito). En este caso el único encausado es el tribunal de oposición del ayuntamiento que eligió a dedo a Julián Vélez, arqueólogo favorito del alcalde, por prevaricación.

Jesús Martín dio instrucciones a sus arqueólogos Javier Pérez y Julián Vélez -que fue ilegalmente contratado y aún hoy sigue trabajando en el ayuntamiento-, para redactar un informe arqueológico que está repleto de incoherencias y mentiras, pero que ha servido al alcalde como excusa para, junto a sus dominados concejales, aprobar en un pleno municipal (sin apoyo de ninguno de los tres grupos de la oposición) y por mayoría absoluta proponer a la Fiscalía una denuncia a mi persona. Durante año y medio ni la Fiscalía ni el Juzgado de Instrucción 2 de Valdepeñas han encontrado evidencia alguna de que exista delito alguno en mi caso, y mucho menos que yo haya participado en él. Es lamentable que la pasividad judicial haya permitido que este caso siga abierto aún, y haya servido al alcalde de Valdepeñas para intentar causar, nuevamente, daño a la persona que viene denunciando su corrupción en el ayuntamiento que gobierna. Dejar tanto tiempo a un ciudadano en esta situación resulta impresentable y dañino. El delito no se puede fabricar. Aunque quisieran, no pueden asociar a mi persona la evidencia de un hecho que, además, no existe. Mi participación en esa cosa ficticia sólo puede encontrarse en el escrito de ficción que es el informe de los arqueólogos valdepeñeros. Vélez es un estómago agradecido que ha recibido la prebenda de un trabajo fijo a cambio de, junto con Pérez, servir en bandeja a su alcalde informes varios que, en casos como éste, son claros atentados contra la imparcialidad y la deontología profesional. Se trata de informes arqueológicos pensados y redactados para ser usados como arma política y para hacer daño. Estamos ante un vivo ejemplo del clientelismo político-administrativo que asola nuestras instituciones. Do ut des (‘te doy para que me des’).

En este caso el único expolio que existe es el de Jesús Martín, que merma las arcas de dinero público para sus caprichos personales -como las abultadas facturas de su móvil del ayuntamiento por llamadas al extranjero; incluida Argentina, la nación de procedencia de su pareja-, o para sufragar gastos por cientos de miles de euros con el fin de contratar periodistas, pagar agencias de comunicación y abogados que intenten, indignamente, confundir y tapar su corrupción.

En este caso los únicos daños que existen son los causados a la ciudadanía por estos representantes de lo peor del PSOE. Son vivo ejemplo de la Casta. Para ellos todo vale y cualquier medio justifica el fin: seguir forrándose con la política y llevar a cabo su particular vendetta personal y política contra quienes no son de su cuerda. No perdonan que hayamos descubierto y combatamos activamente sus trampas.

En este caso la única corrupción y el incumplimiento de la ética están en los técnicos del ayuntamiento de Valdepeñas que elaboran informes arqueológicos repletos de falsedades. Y también en Jesús Martín, que miente como un bellaco. No existe imagen grabación o imagen mía ninguna causando cualquier daño a un resto arqueológico, como él ha expresado; es imposible; le reto a que la presente o a quede en evidencia su mentira. Por contra, sí se han producido, durante décadas, múltiples imágenes y publicaciones mías trabajando, investigando, excavando, protegiendo y poniendo al servicio de la ciudadanía nuestro legado cultural; en España y en el extranjero. Este alcalde -que no acabó ni el bachillerato- y su arqueólogo -que no ha conseguido aprobar una oposición sin enchufe y trabaja de forma indefinida contratado a dedo- osan poner en duda la metodología científica de mi intervención. Sobre el primero es evidente que no está cualificado para juzgar nada al respecto. En relación al segundo cabe decir que si miramos la proyección científica de su trabajo en, por ejemplo, los últimos cinco años, es francamente escasa y se limita a congresos en los que nunca ha sido invitado como ponente; más bien ha debido pagar para asistir a ellos y publicar en las actas sus escritos. Por mi parte he sido premiado por mis trabajos de investigación y mis estudios cuentan proyección dentro y fuera de España, en revistas científicas en las que él, por su nivel, no ha soñado publicar jamás. Si quiere hablar de rigor metodológico que trabaje un poco primero.

Mis investigaciones que permitieron descubrir la necrópolis de Valdepeñas se realizaron no con un permiso oficial, sino con tres. Ha de saber el lector que hacer un trabajo sin permiso no es un delito, sino una falta administrativa. El ayuntamiento lo sabe, lo oculta y miente con el fin de hacer año al administrado que denuncia sus malas prácticas. Existe una Administración competente en la protección del Patrimonio Arqueológico que cuenta con expertos y sabe que no existe incumplimiento al respecto. Pero el ayuntamiento ha contratado servicios jurídicos externos a los que ya tiene el ayuntamiento con el único fin de conseguir hacer ruido mediático. A costa de las arcas públicas, por supuesto.

Una vez desveladas las falacias de estos sujetos y puestos los puntos sobre la íes, añadiré que mientras que yo he presentado mi escrito de acusación en el Juzgado con total discreción dentro del plazo que me ha sido concedido (en periodo electoral), Jesús Martín airea ahora, con un marcado cálculo político y a pocos días de las elecciones, una imputación que no existe y un caso que está abierto desde hace más de un año. Sigue utilizando el dinero público, la Administración y los órganos judiciales para intentar un beneficio político para él y para el PSOE, y para causarnos daño a mí y también ahora a PODEMOS.

Tanto él como yo somos candidatos al Senado por la provincia de Ciudad Real; rivales políticos directos, por tanto.

Él sabe que el PSOE va a ser el gran perdedor de estas elecciones. Se desinfla, de forma inevitable debido a la desafección que provoca entre la gente la conducta de políticos como él. Los socialistas afirman que traen el cambio -no se rían ustedes- cuando encabezan sus listas personas como Jesús Martín o José María Barreda, que llevan décadas viviendo de la política. A mí éste último me recuerda al Aeropuerto de Ciudad Real. El primero es la expresión viva de que la degeneración moral a la cual está llegando una parte del PSOE se aproxima a aquella que nos llevó a desalojar al PP del Gobierno de Castilla-La Mancha. Su acción de la pasada semana se realizó a buen seguro con conocimiento y aprobación de García Page. PP y PSOE empiezan a parecerse demasiado. No es admisible que se consientan como buenos en política los aforismos ‘A caballo ganador no le mires el diente’ o ‘El fin -ganar votos- justifica los medios -alimentar individuos y conductas como la de Jesús Martín-‘.

Ya no engañan más a nadie. Su partido no es capaz de regenerar nada. Practican la vieja política. Gobiernos como el de Valdepeñas generan delitos; tanto reales (como los que yo he denunciado y están probados) como ficticios (los que a mí me achacan). Torre de Juan Abad no sigue de lejos. Su alcalde, José Luis Rivas, afirma con una tranquilidad pasmosa y públicamente que desde siempre lleva contratando a dedo al personal municipal, al tiempo que intenta convencer a los vecinos de lo peligrosas que son las ofertas públicas de empleo.

No todos somos iguales; no se confundan como ellos pretenden. No yerren, y distingan, a quien genera, apoya a la corrupción o no hace nada al respecto de quien firmemente se enfrenta a ellos.

Los que han sido parte fundamental del problema no pueden traer la solución. Con los nervios el PSOE ha perdido el norte y la ética. Su conducta es completamente reprobable. Los valores socialistas ya no se encuentran en el PSOE. Por ello el próximo 20 de diciembre van a sufrir una sangría de votos que les va a llevar a perder las elecciones generales.

Quienes hemos dado un paso al frente y batallamos contra la corrupción de la Casta estamos sometidos a recibir fuego. En esos casos es de esperar que la buena gente y quienes tienen capacidad de discernimiento apoyen al que ha sufrido el injusto envite. Por eso os pido el voto. Quiero cambiar la forma de hacer política, y que no se parezca a la que he descrito. Las encuestas dicen que es posible lograrlo. Todos hemos votado antes a otros partidos políticos. Frente a las viejas opciones del bipartidismo o a otras opciones que se suponen nuevas -¿alguien conoce a los cabezas de lista en la provincia de Ciudadanos, un partido con más de una década?-, Podemos es la fuerza que se encuentra en condiciones de poder cambiar este país.

Ha llegado el momento de decirles: ‘¡No nos representáis!’. La ilusión y la sonrisa están cambiado de bando. ¡Vamos adelante juntos, que Sí Se Puede!.

http://www.elecodevaldepenas.es/texto-diario/mostrar/387316/psoe-fabrica-de-delitos

Oficina de Dchos Perdidos


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