Frente a las paredes de plomo, el cristal más transparente

Frente a las paredes de plomo, el cristal más transparente
Frente a las paredes de plomo, el cristal más transparente

Frente a las paredes de plomo, el cristal más transparente

Entrevista a Podemos Valdepeñas en el Extra de Jaraíz por las Fiestas de la Vendimia y el Vino 2018

Estimadas vecinas y vecinos de Valdepeñas: éstas serán las últimas Fiestas del Vino antes de que renovemos con nuestro voto la Corporación Municipal.

Durante estos cuatro años no ha pasado nada que no haya pasado en los anteriores años de mandato de Jesús Martín. Nada. La nada.  Dejarse llevar por la inercia y la molicie. Creer en viejos modelos económicos, sin haber aprendido de su fragilidad, como hemos visto. Ningún atisbo de buscar nuevos horizontes, nuevos retos, para crear empleo en el mundo laboral y empresarial del siglo XXI, no del pasado.

El Ayuntamiento sigue siendo un edificio de paredes de plomo, en el que, con distintas capas de maquillaje, anidan el clientelismo con comidas y subvenciones a dedo, el pago de favores y el personalismo más arrollador. Se sigue, por ejemplo, hablando y presumiendo de Igualdad, mientras concejales y concejalas no cobran lo mismo. Continuamos sin que la ciudadanía pueda participar en lo más mínimo, salvo depositar su voto en una urna cada 4 años. Se sigue, desde los responsables de este Ayuntamiento, vulnerando la legalidad a voluntad, con el estilo caciquil de antaño a la hora de usar el Empleo Público para conceder y luego exigir favores, saltándose a gente en las bolsas de trabajo establecidas y dando trabajo a dedo. En estos días leemos noticias sobre Pedro Sánchez y su orgía de colocaciones en puestos y empresas públicas. Mucho tiene que esforzarse el nuevo presidente para igualar a Jesús Martín. Uno a veces se imagina a Jesús Martín a caballo, señalando con su fusta quién vendimia y quién no lleva hoy jornal a casa.

Se condecoran imágenes religiosas mezclando la Iglesia y el Estado, a sabiendas de que no existe soporte legal, mientras se jactan de algo que suena a práctica prevaricadora. Nada ni nadie parece oponerse a ello dentro de las paredes de plomo de este ayuntamiento. Nada se opone a este PSOE feudal y conservador, lejos de sus principios republicanos, laicistas y defensores de los valores de la izquierda. Por eso damos un paso al frente, desde el hartazgo de unos partidos políticos que no nos representan.

Contra estos desmanes nos queda la fuerza de lo correcto. Ante el derrotismo y la queja nos puede la ilusión desbordante de la gente que nos para por las calles, que nos sonríen y animan a, simplemente, hacer las cosas bien. Por todas y para todos, con especial atención a quienes peor lo pasan y han alzado este año la voz; también en nuestra Plaza. Mujeres, pensionistas…

Frente a modelos económicos del pasado basados fundamentalmente en atraer turismo que vean paraguas de colores, rotondas y estatuas que no sabemos cuánto nos cuestan, debemos ofrecer tejido industrial y empleo de calidad, que soporte mejor los vaivenes de la economía, sin abandonar a quien trabaja en precario a su suerte. Economía participativa y colaborativa, sostenible en el más profundo sentido de la palabra.

Frente a las paredes de plomo, queremos el cristal más transparente. Un ayuntamiento más participativo y menos personalista, de manos abiertas, en el que impere como norma fundamental el mérito y la capacidad, no los enchufes y puestos a dedo. En el que la gente de Valdepeñas participe activamente; en la elaboración de presupuestos; en la aportación de ideas y proyectos; en dar, en definitiva, pulso de verdad a una institución que deben sentir como propia, no como atalaya personal de un regidor supremo.

Frente a la ilegalidad, la Justicia. La verdad. Somos fuerza de cambio, a través de personas de acción con capacidad y experiencia probada; con oídos, no sólo orejas. Capaces de escuchar y dar fuerza al pulso de Valdepeñas. Un equipo potente, a la altura de lo que se merece nuestra ciudad.

Vamos a convertir a nuestras vecinas y vecinos en verdaderos protagonistas del futuro de nuestra ciudad.

¡Sí se Puede!


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